martes, 17 de septiembre de 2013

Sombras

Sombras

Nunca aprendió a amar,
jamás aceptó el creer.
Iluso él que deseó volar
y el miedo se apoderó de su ser.

Buscó su sombra en oscuridad
y luego la maltrató a luz del día.
Siempre se torturaba en soledad
cuando recordaba que la necesitaría.

Fue pobre en esas palabras
y demasiado rico en silencios.
Tiembla su esencia en cada mirada
que dirige al túnel de sus deseos.

Se repetían una y otra vez:
"Te quiero aquí, así y ahora..."
pero a la hora de querer,
ninguno se valora.

Desgraciado él que amaba,
desolada sombra que sentía...
Pero la poesía nunca acaba
y los recuerdos jamás se olvidan.

7# (Ana del Amor Mart)

jueves, 5 de septiembre de 2013

Que la música nos salve.

Que la música nos salve.













Encerrados, ahogándonos.
Poco espacio para tí,
tú que eres tan grande.

Caja de acero,
nosotros mínima fuerza...
tan poco espacio da dolor de cabeza.

Los acordes desafinados,
esos que rebotan contra las paredes,
no dejan salir a tu dulce melodía.
Ahora las sábanas disimulan
las caricias que un día
pudo darte la vida.

Si no conseguimos salir de aquí
nos congelaremos como nuestro pasado...
que intentando sustituirlo el presente ha fracasado.

¡Vuela ya! ¡Derrumba esta muralla
 llena de ilusos que no aprecian las miradas!
¡Demuestra que aquí eres tú la que manda!

La música se esconde para que aquellos que la buscan
sean capaces de hallarla.
No llores más,
todavía queda gente esperando a que salgas.

7# (Ana del Amor Mart.)


sábado, 31 de agosto de 2013

No somos nadie.

No somos nadie.
Ahora no somos nadie,
No queda nada de lo que fuimos en aquella habitación vacía y que permanece guardando el humo de nuestro ayer. Aquella moneda que compró todo lo que quisimos ser y que ahora queda encerrada por siempre en un monedero de piel desgastado por los golpes que nos dio el viento mezclado con las gotas de anís que caían de nuestros ojos por vernos a nosotros y no a nuestro reflejo atrapados en aquella botella de cristal. Esa que torturada sigue expuesta a las paredes de esa habitación junto a la moneda y a los gritos en el silencio que esconden aquellas paredes...
Porque fuimos,
ya no somos.
7# (Ana del Amor Mart.)

jueves, 29 de agosto de 2013

Habitación en ruinas.

Habitación en ruinas

Vacía estaba aquella habitación. En las paredes, emborronados, quedaron los arañazos que tantos pensamientos diseñaron. El suelo se rompía, se partía por la mitad. 
Mucha gente había estado aquí, quizás demasiadas personas. Nunca nadie se había ocupado de repararla, aunque en el fondo era ese su encargo. Ahora, me toca a mí. Como si de una casa de alquiler se tratara, como una cárcel rodeada de celdas y atrapada permanezco. Una habitación vacía, sucia, rota... es lo que me queda para vivir.
De repente, empiezo a moverme. De un lado a otro. Un terremoto y luego, un tsunami. Aquella habitación quedó inundada de lágrimas y golpes. Ya no tenía nada, me lo habían robado todo.
Poco a poco voy perdiendo el conocimiento, la razón de ser. De ser lo que era, soy o si alguna vez seré. Eran mis lágrimas y mi corazón, que sin darme cuenta dejé entrar a demasiados amigos, demasiados con mala intención.
7# (Ana del Amor Mart.)

miércoles, 28 de agosto de 2013

Tormenta de verano.

Tormenta de verano
















Se atormenta mi mente, con un inmenso ruido que no deja pasar al aire. Que no deja hueco en mi nariz, ojos y oídos taponados... incluso el tacto y el gusto, el gusto del vivir se habían petrificado. 
Todo era frío, frío de invierno. 
Pierdo los sentidos a la vez que escapa el sentido de la vida. Ese dolor de cabeza, esa oscuridad inmensa no puede habitar hoy aquí, hoy no. Porque a la vez que mi mente se atormenta me voy dando cuenta de que sólo es un día frío de verano. Pobre de mí, ni mis pies saben en dónde me hallo. Pobres gotas de lluvia, que con ruido las he comparado.
7# (Ana del Amor)

jueves, 20 de junio de 2013

Parte del libro ''La vida tras el cristal''

Si alguna vez me avergüenzo del pasado
seré incoherente y mezquina,
porque cuando hice algo
de lo que ahora me arrepiento
fue porque en ese momento
creía en mí misma.

Si algún día me preguntas algo
y no respondo con el corazón,
tan sólo tendrás que mirarme a los ojos
y seguir mi rostro hasta el interior.

Si esos días mi mirada 
se amontona en un rincón,
las palabras sobrarán
en esa nube de amargor.
Porque estoy equivocada ahora
que te esquivo cuando hablas...
porque es ahora cuando me arrepiento
mientras podría estar cambiando ese final.

Ana del Amor Martínez

(Poema perteneciente a mi libro ''La vida tras el cristal'')  

lunes, 4 de marzo de 2013

Escalón tras escalón.


Todo estaba oscuro y nostálgico 
en ese palacio de apariencia agradable,
pero era solo apariencia, algo mágico
lo que hace verlo todo apasionante.

Me disponía a caminar
por esos peldaños envejecidos.
Rodeada por el miedo a resbalar
y destruir todo lo que había conseguido.

Pero aún llena de temor,
mis pasos me invitaban a continuar.
Susurraban: ''Sigue con valor,
si de verdad quieres triunfar''.

Cuando llegué a lo más alto
me encontraba vacía.
Era la ausencia del miedo
lo que me hizo volar con esa melancolía.

Ana del Amor Martínez